España sigue liderando el ranking de economías con mayor porcentaje de jóvenes desempleados. Según los datos de la Encuesta de Población Activa (EPA) del Ministerio de Empleo y Seguridad Social, la tasa de paro para los jóvenes de 16 a 24 años se sitúa en el 33,3%.

Las bajas tasas de actividad, las altísimas cifras de desempleo, y las precarias condiciones de los empleos comprometen el futuro de una generación que se siente frustrada,  condenada a la marginalidad social e impedida para la plena autonomía personal y un futuro fuera de sus familias.

La tasa nacional de paro juvenil es la primera mas elevada de la UE, con un 33% superando incluso a la griega  (32,5%) y teniendo España las peores condiciones laborales para los jóvenes.

Sin embargo, según el Informe de Inserción laboral de los egresados universitarios presentado el pasado mes de julio (2019) por el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades  España es uno de los países de la Unión Europea donde los licenciados desempeñan en mayor medida trabajos de baja cualificación, un 37,1% frente al 23,2% de media europea, según datos del informe de la Fundación CYD de 2017.

El 30% de los jóvenes españoles universitarios no encuentra trabajo cuatro años después de graduarse, lo que puede llevar a los mismos a una situación de exclusión social, después de todo el trabajo y esfuerzo realizado.

El 27 de mayo de 2020, ONU noticias publicaba que el impacto del COVID-19 ha sido desproporcionado entre los trabajadores jóvenes. Más de uno de cada seis está desempleado y las horas de los que han conservado el trabajo se han reducido un 23%, según el informe más reciente del organismo internacional que se ocupa de las cuestiones laborales. También indicaba que el incremento rápido y sustancial del desempleo juvenil registrado a partir de febrero ha afectado más a las mujeres que a los hombres.

El País informaba el 3 de junio de 2020 que la tasa de desempleo entre los jóvenes había crecido siete décimas entre marzo y abril en los diecinueve países que comparten el euro, hasta llegar al 15,8 %, y ocho décimas en toda la Unión, hasta el 15,4 %. Los datos afirmaban que España contaba con la mayor tasa de desempleo juvenil entre los Estados miembros de los que Eurostat publicó datos de abril, el indicador experimentó una subida mensual de ocho décimas, mientras que en términos interanuales el crecimiento fue de dos décimas, hasta el 33,2 %.

La OIT informaba que la pandemia tendrá un triple impacto sobre los jóvenes, ya que no solo destruye sus empleos, sino también su educación y formación. Por ello, ha pedido respuestas políticas “urgentes, concretas y a gran escala” dirigidas a apoyar a los jóvenes. El director de la oficina de la OIT para España, Joaquín Nieto, ha alertado de que esta situación es especialmente relevante para el mercado de trabajo español que ya venía sufriendo una de las tasas de desempleo juvenil más altas del mundo. De hecho, cree que España “no se puede permitir que un elevado desempleo juvenil se instale de manera estructural, lo que representaría un fracaso con desastrosas consecuencias de larga duración para toda una generación”. Recomendaba así que se ponga en marcha un plan especial de Garantía Juvenil para que a los jóvenes sin trabajo y sin estudios se le ofrezca un empleo o una propuesta formativa. A nivel mundial, el director general de la OIT, Guy Ryder, ha apuntado que si no se toman medidas “inmediatas y significativas” para mejorar la situación de esta generación, “el legado del virus podría acompañarles durante décadas”

Con todos estos datos, Helsinki España dedicide poner de nuevo en marcha nuestro Proyecto “Orientación para el Empleo y la Colaboración Social” con ayuda de La Comunidad de Madrid.

Nuestro proyecto va dirigdo a jovenes graduados de la Comunidad de Madrid en situación de desempleo menores de 35 años.

El proyecto se desarrollara de septiembre a diciembre 2020.

 

 

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